Accidente Cerebro Vascular.

El accidente cerebro vascular ocurre cuando se obstruye el paso de la sangre al cerebro (AVC isquemico) o bien cuando se produce una hemorragia (AVC hemorrágico).

El ACV isquémico, mayormente es producido por el desprendimiento de un trombo desde otra parte del cuerpo, situándose en las arterias y taponando casi por completo el paso de la sangre hacia el cerebro.

El AVC hemorrágico, generalmente se produce debido a un aneurisma que es la dilatación constante de una arteria, la ruptura de la misma por la debilidad de sus paredes produce una hemorragia intracerebral.

Esta lesión trae  consigo consecuencias, neurologicas, motoras y sensoriales tales como:

  • Parálisis de un hemicuerpo.  (hemiplejia)
  • Afascias.
  • Perdida de la sensibilidad.
  • Perdida del habla.
  • Incontinencia.
  • Perdida de la conciencia monetaria.
  • Perdida de la memoria a corto plazo.
  • Disfragia (dificultad para tragar)
  • Perdida de la audición y visión del lado afecto.

La importancia de la fisioterapia en pacientes con acv.

La rehabilitación física es sumamente importante para un paciente que ah sufrido un acv , el mismo debe comenzar la rehabilitación de ser posible inmediatamente ocurrida la lesión, el 30%  de los pacientes mejora en un periodo de 6 semanas el 70%  restante en un lapso de 6 meses a un año, es primordial definir en la evaluación previa a las terapias físicas, las necesidades del paciente y trazarse objetivos que varían según la complejidad de cada caso.

De la efectividad del trabajo fisioterapeutico dependerá en mayor o menor grado, que el paciente recupere por completo sus funciones motoras y si integre a la sociedad,  puntos claves como favorecer la integración del paciente a sus labores diarias, aumentar la fuerza y destreza muscular, manejar el tono, evitar o disminuir acortamientos musculares y orientar al familiar en los cuidados que debe de tener a la hora de acostar al paciente, bañarlo, trasladarlo, vestirlo entre otros, son de vital importancia.

Múltiples técnicas son utilizadas para el tratamiento de pacientes que han sufrido un ACV:

  • Método de Bobath
  • Técnica de Rood.
  • Técnica de facilitación neuromuscular propioceptiva.
  • Balón terapia.
  • Hidroterapia.